domingo, 15 de enero de 2017

424 DESCARTES Y LA EDAD MODERNA



4.2.4. Estima el esfuerzo de la filosofía de Descartes por contribuir al desarrollo de las ideas y a los cambios socioculturales de la Edad Moderna, valorando positivamente la universalidad de la razón cartesiana.

La filosofía de Descartes rompe con el pensamiento antiguo y medieval. y sienta las bases teóricas de la Modernidad.

La metafísica de la subjetividad, impulsará la autonomía del individuo que se convertirá en individualismo que favorecerá el capitalismo y a la sociedad burguesa.

Por otro lado la ciencia mecanicista favorece el desarrollo técnico y el dominio de la naturaleza. La revolución científica creará las condiciones para la revolución industrial y la conquista del poder por la burguesía.

El problema del conocimiento es central en la filosofía moderna. Descartes comienza buscando un nuevo método, una nueva manera de filosofar: desde el yo que piensa. Esto caracteriza a la modernidad: el papel y la importancia del sujeto, de la subjetividad, del individuo, en el que crece cada vez más la conciencia de su autonomía y libertad.

La filosofía cartesiana se fundamente en el yo, en la conciencia. La filosofía anterior (antigua y medieval) había sido básicamente realista: afirma el ser, la realidad de las cosas, fuera de nosotros e independientemente de nuestro conocimiento. El conocimiento sería un mero reflejo de la realidad, conocemos las cosas tal y como son.

En Descartes, aparece un germen de idealismo: sólo conocemos lo real, por medio de nuestras ideas. No conocemos directamente las cosas, sino nuestras ideas de las cosas. El criterio de verdad radica en el sujeto que conoce, no en el objeto conocido, las ideas claras y distintas son evidentes y verdaderas.

La filosofía moderna se fundamenta la Razón abstracta. Esto permite proclamar la dignidad del ser humano como ser racional, de la que se derivan los Derechos Humanos. Pero produce la creencia en la idea de progreso que es un mito que se justifica a si mismo y la creencia en la superioridad de la cultura occidental, que justifica la expansión colonial por todo el globo. Como el «Yo» se ha puesto en el centro, tiende a acapararlo  todo. Esta expansión apoya el capitalismo voraz basado en el intercambio comercial.

Descartes concibe la filosofía (entendiendo por tal el conjunto del saber) como un árbol, cuyas raíces son la metafísica, cuyo tronco es la física y las ramas las demás ciencias. Su ideal no es el de la ciencia especializada y profesionalizada, sino la del hombre que busca la sabiduría.

Sin embargo el posterior desarrollo de la ciencia moderna, de la que él mismo ha creado los fundamentos, destruirá este ideal. La desvalorización de la naturaleza, reducida a simples mecanismos, la convierte en un campo para la expansión tecnológica. 




http://www.nodulo.org/ec/2016/n168p09.htm












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